También denominada facilidad de mantenimiento del software, se define como la medida cualitativa de la facilidad de comprender, corregir, adaptar y/o mejorar el software.
Los factores que influyen en la mantenibilidad son:
- Falta de cuidado en la fase de diseño, codificación o prueba.
- Pobre configuración del producto software.
- Adecuada cualificación del equipo de desarrolladores del software.
- Estructura del software fácil de comprender.
- Facilidad de uso del sistema.
- Empleo de lenguajes de programación y sistemas operativos estandarizados.
- Estructura estandarizada de la documentación.
- Documentación disponible de los casos de prueba.
- Incorporación en el sistema de facilidades de depuración.
- Disponibilidad del equipo hardware para realizar el mantenimiento.
- Disponibilidad de la persona o grupo que desarrolló originalmente el software.
- Planificación del mantenimiento.
Existen distintas clases de métricas de la mantenibilidad:
- De esfuerzo: indican el tiempo dedicado a las diversas tareas.
- De complejidad.
- De estructura.

No hay comentarios:
Publicar un comentario